miércoles, septiembre 06, 2006

El Eje del Mal, una película de ciencia ficción próximamente en cines

La expresión eje del mal fue utilizada por el presidente de los Estados Unidos George W. Bush en su discurso del Estado de la Unión el 29 de enero de 2002 para describir lo que denominó "regímenes que apoyan el terror". Los estados-nación que Bush mencionó en su discurso fueron Iraq, Irán, Corea del Norte, a los cuales posteriormente se agregaron Libia, Siria, Zimbabwe, Bielorrusia y Cuba.
Sus palabras han sido interpretadas de varias formas. Algunos piensan que quiso decir que el "eje del mal" consistía únicamente en esos tres países, mientras que otros creen que no es así.
La expresión deriva de la de estados canallas, pero esta expresión a su vez es una reminiscencia de las fuerzas del Eje de la Segunda Guerra Mundial y de la designación por Reagan de la Unión Soviética como imperio del mal.
Éste es parte del discurso de Bush en el inglés original:
"[Our goal] is to prevent regimes that sponsor terror from threatening América or our friends and allies with weapons of mass destruction. Some of these regimes have been pretty quiet since September the 11th. But we know their true nature. North Korea is a regime arming with missiles and weapons of mass destruction, while starving its citizens.
Irán aggressively pursues these weapons and exports terror, while an unelected few repress the Iranian people's hope for freedom.
Iraq continues to flaunt its hostility toward América and to support terror. The Iraqi regime has plotted to develop anthrax, and nerve gas, and nuclear weapons for over a decade. This is a regime that has already used poison gas to murder thousands of its own citizens -- leaving the bodies of mothers huddled over their dead children. This is a regime that agreed to international inspections -- then kicked out the inspectors. This is a regime that has something to hide from the civilized world.
States like these, and their terrorist allies, constitute an axis of evil, arming to threaten the peace of the world. "
Ésta es una traducción al español:
"[Nuestro objetivo] es prevenir que regímenes que apoyan al terror amenacen a [Estados Unidos] o a nuestros amigos y aliados con armas de destrucción masiva. Algunos de estos regímenes han estado bastante callados desde el 11 de septiembre. Pero conocemos su verdadera naturaleza. Corea del Norte es un régimen que se está armando con misiles y armas de destrucción masiva mientras mata de hambre a sus ciudadanos.
Irán anda enérgicamente tras estas armas y exporta terror, mientras que unos pocos que no han sido elegidos reprimen el deseo de libertad del pueblo iraní.
Iraq sigue haciendo alarde de su hostilidad hacia [Estados Unidos] y apoyando el terror. El régimen iraquí ha conspirado para desarrollar ántrax, gas nervioso y armas nucleares desde hace más de una década. Éste es un régimen que ya ha utilizado gas venenoso para asesinar a miles de sus propios ciudadanos, dejando cuerpos de madres apiñados sobre sus hijos muertos. Éste es un régimen que aceptó las inspecciones internacionales y luego expulsó a los inspectores. Éste es un régimen que tiene algo que ocultar al mundo civilizado.
Estados como éstos, y sus aliados terroristas, constituyen un eje del mal que se arma para amenazar la paz del mundo. "
Aunque los métodos de Estados Unidos para tratar con Iraq diferían sustancialmente con los utilizados con Corea del Norte, esto se debe probablemente al hecho de que Iraq sólo era un país del que se sospechaba que tenía armas de destrucción masiva, mientras que Corea del Norte hizo alarde de sus misiles balísticos de largo alcance. Además, algunos estrategas políticos de derechas (los neoconservadores, dirigidos por Richard Perle) favorecidos por la Administración Bush habían exigido ataques militares en Corea del Norte contra sus centrales nucleares.
Poco después del discurso, la expresión fue atribuida al ex-escritor de discursos de Bush, David Frum, en un principio como "eje del odio" ("axis of hatred") y posteriormente "del mal".
Crítica sobre la expresión
Ha habido numerosas críticas sobre la expresión de "eje del mal".
Una de ellas es que, al contrario que las fuerzas del Eje, las tres naciones mencionadas en el discurso de Bush no habían coordinado su política, así que el término eje era incorrecto. De hecho, Irán e Iraq lucharon entre sí en la Guerra de Irán-Iraq durante los años 1980, básicamente bajo el mismo liderazgo que el que existía cuando Bush dio su discurso. Además, se argumenta que cada uno de estos tres países tienen algunas características especiales que resultan oscurecidas si se mete a los tres en el mismo saco.
La más polémica fue la inclusión de Irán en el "eje del mal", ya que Irán es considerado por muchos como un país en proceso de Secularización, y se especula que esta inclusión puede fortalecer a los islamistas radicales del país.
Después de que Bush definiera qué naciones consideraba que estaban en el "eje del mal", algunos oponentes de Estados Unidos crearon su versión del "eje del mal". Muchos críticos en países musulmanes definieron su "eje del mal" como la alianza entre Estados Unidos, Israel y el Reino Unido.

Los Talibán que dirigían Afganistán

Los llamados Talibán (plural pashtún de la palabra árabe طالب talib, que significa «estudiante») es el grupo integrista tribal y guerrillero, estudiantes del Islam, surgido en 1989 durante la guerra civil que comenzó luego de la toma de Kabul (Afganistán) por parte de Burhanuddin Rabbani y su jefe militar, Ahmed Shah Massoud. Fueron apoyados en un principio por Estados Unidos debido a que tendían a limitar la influencia del régimen teocrático de Irán, con el que estaban enemistados por su fuerte faccionalismo antichiíta. Después de que los diversos grupos de resistencia contra la ocupación soviética tomaran Kabul y establecieran un gobierno signado por los enfrentamientos internos y la guerra civil, los Talibán surgieron como una alternativa caracterizada por la predominancia pashtún y el rigorismo religioso extremo, generando en la población expectativas de que el continuo estado de guerra interna y los abusos de los señores de la guerra terminaran. Llegaron a controlar el 80 % de Afganistán pese a no ser reconocidos como gobierno legítimo por más de tres países. Tenían como objetivo principal declarado imponer la Ley Islámica y conseguir un estado de paz. Muchos miembros del grupo Talibán crecieron en los campos de refugiados de Pakistán y se educaron en las madrasas, donde también aprendieron las tácticas de la guerra de guerrillas y prepararon la toma de Kabul. Los Talibán dieron refugio a Osama Bin Laden, y luego del atentado terrorista contra las Torres Gemelas, Nueva York, fuerzas de Estados Unidos invadieron Afganistán por su negativa a entregar a Bin Laden y derrocaron al régimen Talibán, favoreciendo luego junto con otros países la instalación del gobierno presidido por Hamid Karzai. La facilidad de derrocamiento de los Talibán provocó la tentación de Estados Unidos de invadir a Iraq, otro país enemigo agrupado en el llamado "Eje del Mal" por el presidente estadounidense George W Bush.

"Operación Libertad Duradera" u "Ocupemos a Afganistán a ver si está Osama"

La Guerra de 2001 en Afganistán (denominada por el mando estadounidense como "Operación Libertad Duradera") se inició el 7 de octubre de 2001, ante la negativa del régimen talibán que gobernaba Afganistán de entregar Osama Bin Laden que estaba en ese país, considerado el terrorista más buscado por el gobierno estadounidense de George W Bush. Estados Unidos emprendió una serie de bombardeos sobre Afganistán, con el fin de derrocar al régimen gobernante y encontrar a su enemigo público número uno.

Desarrollo
Estados Unidos obtuvo el apoyo de la ONU y la
comunidad internacional. El día de la invasión, fuerzas especiales de Estados Unidos y del Reino Unido (su aliado más incondicional) se infiltraron en el territorio con el objetivo de contactar a la denominada Alianza del Norte para incorporarlos a la operación contra el gobierno Talibán. A las 17,00 hora local se inició una campaña de bombardeos contra las posiciones del ejército Talibán y de campos de Al Qaeda. Los efectos fueron inmediatos en la capital, Kabul, en Kandahar y en Jalalabad. Tanto el Presidente estadounidense George W. Bush como el primer ministro británico, Tony Blair, informaron a la opinión pública de los ataques y minimizaron sus consecuencias reales.
Los primeros ataques se dirigieron contra los posibles campos de entrenamiento de Al Qaeda -donde se sospechaba que podían disponer de misiles tierra-aire Stinger suministrados por el propio Estados Unidos a la resistencia durante la invasión soviética de los 80- y los sistemas de defensa antiaérea afganos. Aproximadamente al quinto día de las operaciones, los sistemas de defensa antiaérea estaban prácticamente destruidos, las pistas de aterrizaje de aviones inutilizadas y las comunicaciones internas del ejército afgano eran incapaces de coordinar las operaciones militares.
Por su parte, la
Alianza del Norte tenía problemas para avanzar en el frente hacia la capital. A los quince días de la invasión requirió de Estados Unidos el bombardeo de las posiciones talibanas para tratar de continuar. Su armamento estaba compuesto de obsoleto material soviético y su capacidad de combate era suficiente para la resistencia pero incapaz para iniciar una ofensiva.
En la segunda parte de la campaña los objetivos de Estados Unidos eran los vehículos terrestres talibanes, tanto
tanques como transportes de tropas. Igualmente se buscaba a Osama Bin Laden y al líder afgano, el Mullalh Omar, que fue atacado pero no alcanzado cerca de Kandahar a finales de octubre. A principios de noviembre los raids aéreos sobre el ejército talibán habían hecho mella y el día 2 las fuerzas de la Alianza del Norte podían avanzar hacia Kabul.
El 9 de noviembre comenzó la batalla de Mazar-e-Sharif.
Así, el
13 de noviembre de 2001, la capital Kabul fue tomada por la Alianza del Norte sin apenas resistencia por parte de los Taliban. Este hecho marcó el fin del régimen extremista y la ocupación estadounidense, con la imposición de Hamid Karzai, como nuevo presidente. No obstante, Bin Laden (el principal pretexto para la invasión) no fue capturado, su paradero es desconocido y se ignora si sigue vivo todavía.